
Aplica aceite para cutículas una vez al día y crema de manos después de lavarlas. Las cutículas hidratadas no se levantan ni forman padrastros, y el esmalte se ve parejo por más tiempo.
Elige el aceite correcto
Los aceites de jojoba, almendra o vitamina E se absorben rápido y no dejan sensación grasosa. Pon una gota en cada cutícula, masajea 10 segundos por dedo y deja actuar. Una aplicación en la noche es suficiente para ver cambios en una semana.
Crema después de cada lavado
El jabón y el frío de Bogotá resecan la piel de las manos. Lleva una crema pequeña en el bolso y aplícala después de lavarte las manos. Busca fórmulas con glicerina o karité para una hidratación que dure horas.
No cortes la cutícula en casa
Cortar la cutícula con alicates caseros causa heridas e infecciones. Solo empuja suavemente con un palito de naranjo después del baño, cuando la piel está blanda. El recorte lo dejamos para tu cita profesional.
Bebe agua y protege del frío
La hidratación también viene de adentro: toma al menos 6 vasos de agua al día. En las mañanas frías usa guantes, porque el frío agrieta la piel alrededor de la uña y arruina el acabado del manicure.